Atribución de ceca y emisor

La ceca de origen fue también motivo de controversia, siempre sobre unos criterios estilísticos o de base histórica, se atribuyó en determinado momento a la ceca de Milán,  siendo en la actualidad considerada como segura la de Roma. Esta hipótesis se ve reforzada por los enlaces de cuños de algunos híbridos, que vinculan esta serie con monedas incuestionablemente atribuidas a la ceca romana.

Por lo que respecta a la autoridad emisora, ya desde las primeras referencias, algunos autores  las han venido atribuyendo a emperadores que van desde Filipo hasta Galieno. Un periodo de tiempo que se inicia con la celebración del milenario de Roma y termina con la reforma monetaria que cambia la aleación del antoniniano, marcando su fecha más tardía (post quem) de atribución posible.

Los argumentos historicistas sobre la recuperación de la tradición, que rememorando el pasado intentaban recuperar una grandeza ya perdida, son perfectamente válidos para diversos emperadores de este periodo, en especial Filipo y Trajano Decio. En todos los casos, y como dificultad añadida, nos encontramos en un momento crítico de la historiografía de Roma, con unas aportaciones de las fuentes escritas insuficientes para intentar documentar estas atribuciones.

Otros argumentos datadores, que podemos calificar como criterios físicos, se basaban en el peso medio y la riqueza de la aleación que detectamos en estas monedas. Ambos parámetros sufren una progresiva reducción a lo largo del siglo III d.C., siendo utilizados para dar una cronología de nuestra serie a grandes rasgos, que la situaría a mediados de siglo: una época en la que se sucedieron diversos emperadores en un corto lapso de tiempo.

El criterio datador a través de estos parámetros, de peso y aleación, debe valorarse con reservas ante la probada costumbre de reacuñar sobre piezas anteriores con metrología y aleación distintas a las del momento. El peso medio, que hemos obtenido de una amplia muestra de más de 600 ejemplares, la situaría entre los reinados de Filipo y Trajano Decio.

Las argumentaciones basadas en elementos estilísticos son de escasa consistencia, en general. En algunos casos se ha querido ver similitudes estilísticas entre monedas de diversos reinados o cecas y las de la serie en estudio. Aceptando la relación entre el estilo de un cuño y la persona del abridor del mismo, debemos aceptar que su actividad puede prolongarse a lo largo de diversos reinados, especialmente en esta época por la brevedad de los mismos.

Como ocurre con relativa frecuencia en las acuñaciones romanas, en algunos ejemplares y tal vez por error en el proceso de acuñación, se producen intercambios entre los cuños propios de la serie y otros, no pertenecientes a ella, que se hallaban en el mismo taller en ese momento.

La existencia de monedas híbridas, mostrándonos un anverso de la serie asociado a un reverso ajeno a ella, siempre se ha considerado como un dato de gran relevancia. En especial, cuando los reversos intrusos son tipológicamente exclusivos de un reinado concreto serán datos de primer orden para fechar estas emisiones,  pudiendo contrastar las hipótesis establecidas sobre otros criterios más susceptibles de controversia. En un apartado específico  dedicado a estas piezas híbridas veremos que en nuestro caso vinculan la serie a los reinados de Trajano Decio y Volusiano.

Un argumento en que se basa la atribución de estas emisiones al reinado de Decio, y que supera las consideraciones estrictamente tipológicas, es la composición del tesoro de Plevna . En él hallamos dos piezas de la serie de Divi y en diferente proporción piezas de Herenio Etrusco y Hostiliano, cesares, con una total ausencia de monedas de la última etapa del reinado de Trajano Decio y posteriores. La fecha de la ocultación sería a principios del 251 d.C. y los antoninianos de Divi podrían estar acuñándose en otoño del 250 d.C. correspondiendo, como propuso Mattingly, con la asociación al trono de los hijos de Trajano Decio y la gran persecución contra los cristianos que se produjo en ese año.

En lo referente a la composición de los tesoros de esta época, nos llama la atención el reducido número relativo de piezas de los Divi en el conjunto del tesoro de Plevna, especialmente en comparación con otros cerrados en los años siguientes, los cuales nos dan un panorama más completo del circulante originado en los reinados que relacionamos con nuestra serie.

Tomemos diversos tesoros, cerrados con posterioridad aunque próximos a las fechas susceptibles de atribución: Dorchester, Clamerey,  Smederevo  y Gibraltar. En ellos la proporción entre las monedas de los Divi y las de los reinados de Trajano Decio y Treboniano Galo, mantienen una semejanza que contrasta con esa misma proporción en el tesoro de Plevna, cerrado antes de finalizar el reinado de Trajano Decio. Esta circunstancia sugiere que la producción de los Divi se prolongó, con un volumen importante, más allá de la ocultación del tesoro e incluso del reinado de Trajano Decio, como corroboran los híbridos.

 

                        Reinado

 

Tesoro

Trajano Decio

 

 (a)

Treboniano

 

(b)

Divi Series

 

(c)

Proporción

 

(a+b)/c

Clamerey

115

129

7

2,86%

Dorchester

2236

1401

85

2,33%

Gibraltar

147

616

11

1,44%

Smederevo

2078

1440

70

1,99%

Gorsium

354

585

11

1,17%

Plevna

>1657

0

2

<0,12%

 

Presencia en diversos tesoros de monedas de las Divi Series y de los emperadores implicados.